El nombre de esta receta no es muy llamativo, tampoco es un plato que sea atractivo visualmente. Pero, el zarangollo murciano es uno de los platos que abre el apetito a cualquier persona. Esta receta tradicional de la Región comparte características con tantas otras recetas de gastronomía española, sin embargo, tiene algo especial que lo hace una receta única. Los tres ingredientes básicos del zarangollo son cebolla, calabacín y huevo, pudiendo llevar también patata. La elaboración más tradicional consiste en freír directamente juntas la cebolla -tierna o cebolleta- con la hortaliza, aunque yo recomiendo usar cebolla dulce y pocharla bien primero.

Ingredientes de zarangollo murciano

Para 4 personas Cebolla dulce grande o 2 cebolleta Calabacín (3-4 unidades) 1 kg 3 Huevos (o alguno más si son pequeños) 3 Aceite de oliva virgen extra Sal Pimienta negra molida Cómo hacer zarangollo murciano Dificultad: Fácil Tiempo total 1 h Elaboración 10 m Cocción 50 m Reposo 10 m Pelar la cebolla y lavar los calabacines. Cortar la primera en juliana más o menos fina. Calentar un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén o cazuela amplia y sofreír la cebolla con una pizca de sal. Bajar el fuego y dejar pochar hasta que esté muy tierna. Si usamos cebolleta podemos ahorrarnos el paso y cocinarla con el calabacín, Si se prefiere se puede caramelizar un poco. Mientras se hace la cebolla, pelar los calabacines con un pelaverduras, para retirar el mínimo de carne. La idea es eliminar solo la parte verde más externa de la piel, aunque también se puede dejar. Cortar en discos finos. Añadir el calabacín a la cebolla, salpimentar ligeramente y remover bien. Cocinar primero a fuego fuerte sin dejar de remover, para que vaya soltando el agua. Si no entra todo de golpe, esperar a que reduzca un poco para hacer hueco; al final va a disminuir mucho el volumen. Cuando el calabacín ya no esté tan crudo, bajar el fuego y dejar cocinar lentamente. Así logramos que quede con un sabor concentrado y la textura muy suave, ahorrándonos la fritura que era más tradicional. Remover de vez en cuando y mantener la cocción hasta que esté muy tierno, unos 40-50 minutos. Finalmente cascar los huevos directamente encima, salpimentarlos y remover suavemente, integrándolos en la verdura, rompiendo las yemas. La idea es que se cuajen poco a poco, quedando muy jugosos, sin llegar a formar un revuelto o una tortilla. Si son huevos muy pequeños podemos añadir alguno más. Mantener la cocción unos minutos más a fuego suave hasta que quede la textura al gusto, jugosa pero no muy caldosa. Dejar reposar fuera del fuego unos 10 minutos y servir inmediatamente o refrigerar cuando se enfríe. Aguanta muy bien varias horas bien guardado en la nevera. Otras recetas: Delicioso pastel de carne murciano,  una receta con orígenes árabes Delicioso plato de arroz con costillejas