En toda Europa y fuera de ella crece el repudio por el uso de la vacuna contra el Covid AstraZeneca-Oxford, ante el continuo reporte de muertes por trombosis y otros efectos adversos como ictus y encefalitis. Cabe recordar, que desde la puesta en marcha de la aplicación de esta vacuna, colectivos de varios países europeos se niegan a colocársela luego que decenas de personas presentaran dolores corporales, hinchazón del brazo, cefaleas y mareos. Por los momentos, la Organización Mundial de la Salud, Agencia Europea de Medicamentos y la misma farmacéutica defienden que los efectos registrados no están asociados directamente con la fórmula, por lo que recomiendan que se siga inoculando con la misma. En tal caso que las muertes por trombos y otros efectos graves por la aplicación de la vacuna inglesa fuera cierta, las autoridades admiten que serían una treintena de casos de entre 3 millones de personas a quienes han pinchado con esta fórmula. Por lo que consideran que es una tasa muy baja con respecto a los beneficios que proporciona contra el coronavirus. Cabe mencionar que en Sudáfrica dejan de usar la vacuna de AstraZeneca por la baja eficacia ante la variante local (B.1.351). Después que un estudio mostrara una muy limitada efectividad de esta fórmula, la preocupación en otras latitudes se hace evidente.

Lugares que decidieron suspender su uso

Países como Dinamarca, Noruega, Islandia, Austria, Estonia, Lituania, Letonia y Luxemburgo y Bulgaria han decidido suspender temporalmente la vacunación con la vacuna de AstraZeneca por "supuestamente" haber causado algunos trombos. Además, en Italia, Austria o Luxemburgo han dejado en suspenso algunos lotes del fármaco. En el país, tras conocerse estos supuestos efectos secundarios de la vacuna de AstraZeneca, algunas comunidades como Catalunya, Andalucía, Castilla y León, Canarias o Asturias, también han paralizado la administración de las dosis procedentes del lote ABV5300, que se repartió el pasado 12 de febrero y que ya ha sido administrado en su mayoría.

En Baleares, recientemente han detectado cuatro casos graves de reacciones adversas tras recibir la vacuna de AstraZeneca, de aproximadamente 25.000 dosis que se han administrado en la región. Sin embargo, la administración del fármaco sigue activa en el archipiélago.

El vínculo en los casos entre la administración del suero inmunizador y la muerte por trombos días después ha puesto en alerta a estos países, que han preferido detener el proceso y acudir a la Agencia Europea del Medicamento en busca de respuestas.

Casos de efectos adversos en concreto

En Salamanca, una farmacéutica de 26 años que fue vacunada en febrero con la AstraZeneca, acudió al Hospital con un trombo en el brazo. Presentaba dolores en uno de sus brazos, que además presentaba un aspecto muy inflamado.

En Baleares se registraron cuatro casos que han precisado asistencia en urgencias o ingreso hospitalario. Los afectados se recuperaron en un margen de dos días y ninguno de ellos estaba relacionado con trombos. Fuera de nuestras fronteras, en Austria, el caso de la enfermera de 49 años fallecida a causa de severos problemas de circulación sanguínea días después de haber recibido la vacuna, parecía haber quedado atrás hasta que, una segunda mujer también fue hospitalizada con una embolia pulmonar tras ser vacunada. Por lo que las autoridades sanitarias austriacas habían procedido a retirar todo el lote, parte de una partida de un millón de dosis que ha sido repartida entre 17 países. Italia por su parte, ha bloqueado el uso de una partida de vacunas tras el fallecimiento de dos personas, un militar de 43 años y un policía de 50, ambas sucedidas en localidades de Sicilia, relacionadas también con la inoculación con esta vacuna. Según la EMA los casos de trombos presentados en toda Europa por la vacuna de AstraZeneca son un mínimo porcentaje de las personas que han recibido la dosis de este lote. A pesar de la preocupación de todos los vacunados y de los países que han retirado temporalmente la vacunación, la recomendación es seguirla aplicando. La portavoz de la OMS, Margaret Harris, ha insistido en que "no se han detectado muertes relacionadas con la administración de vacunas contra el coronavirus hasta la fecha". En un momento en el que ya se han inyectado más de 268 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca. Con el paso de tortuga que lleva el ritmo de vacunación contra el Covid en Europa, las actuales suspensiones del uso de la fórmula inglesa llevan a pique las metas que se han impuesto los Gobiernos. Por ejemplo, en Dinamarca la inmunidad proyectada se retrasará hasta agosto. La farmacéutica por su parte, ha declarado que está en estrecho contacto con la EMA y recordó que es este regulador europeo quien decide sobre las consecuencias prácticas de estos problemas reportados de coagulación en personas vacunadas. Por tanto, "no nos corresponde a nosotros decidir o asesorar sobre el uso de vacunas, para eso están las autoridades sanitarias", reconocieron sus portavoces.   Notas relacionadas: Con total desconfianza empieza la vacunación con la dosis de AstraZeneca en Lorca Oxford y AstraZeneca continuarán las pruebas tras muerte de voluntario para vacuna del virus