El presidente Pedro Sánchez ha anunciado el fin de las mascarillas en el exterior a partir del 26 de junio. Hoy ha saltado la tan anhelada noticia: La mascarilla dejará de ser obligatoria en exteriores a finales de mes, que se convierte en una medida que se aprobará en el próximo Consejo de ministros.

“Nuestros rostros recuperarán en los próximos días su aspecto normal. Volveremos con ello a disfrutar de una vida en la calle sin mascarilla (…). Por todo ello, este será el último fin de semana con mascarilla en exteriores”, ha dicho Sánchez.

Aunque se ha tratado de una iniciativa que buena parte de las autonomías llevaba reclamando desde hace semanas, gracias al la desescalada de los contagios y por el buen ritmo de vacunación frente a la Covid de las últimas semanas.

También, ya la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) había solicitado esta medida el pasado 6 de mayo, al considerar que en ese momento la obligatoriedad de llevar mascarilla en espacios al aire libre donde sea posible mantener la distancia de seguridad era innecesario "a la luz de la evidencia científica acumulada y en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud".

Por otra parte, son muchos los países que han dado este paso en los últimos meses, como es el caso de Australia, Estados Unidos, Reino Unido, Israel, Polonia y Hungría, que llevan semanas libres de la obligación de taparse boca y nariz en los espacios al aire libre. Por su parte, Francia y Andorra apenas lo hicieron a finales de mayo.

En España, el uso de la mascarilla fue extendido hace un año, cuando el Gobierno la impuso de forma generalizada, aunque luego lo dejó en manos de las CCAA el poder regular la esta medida.

¿Una decisión política más que sanitaria?

Las comunidades del PP se manifiestan en contra del anuncio de Sánchez sobre las mascarillas, al calificarla como estrategia política para desviar la atención de las polémicas con los indultos de los procés y de los altos costes de luz y gasolina.

Por su parte, el Ejecutivo regional, Fernando López Miras, ha tachado de "populista" el anuncio, y el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, cree que es una "decisión política, no sanitaria".

Igualmente, han señalado que no Sánchez no ha convencido a las comunidades del PP, que querían haber sido informadas antes, ni tampoco a los principales partidos de la oposición como el PP y Vox, quienes dudan del momento elegido. https://twitter.com/Santi_ABASCAL/status/1405855110454988800?s=20 En parecidos términos se ha expresado el consejero de Presidencia de Andalucía, Elías Bendodo, que ha criticado que se haya tomado sin consensuar con las autonomías, y el vicepresidente, Juan Marín, ha dicho que la Junta seguirá recomendando su uso, aunque no sea obligatorio. Asimismo, desde Castilla y León, la consejera de Sanidad Verónica Casado, ha afeado a Sánchez que no se haya informado antes a las autonomías en los consejos interterritoriales del fin del uso obligatorio de las mascarillas.

Pero ¿Qué riesgos existen de contraer Covid en exteriores?

Inquietudes como ¿Qué hace al aire libre más seguro? ¿Cuáles son los riesgos cuando sales a caminar con un amigo? ¿Se puede contraer el coronavirus de una persona que pase corriendo cerca de ti o de otra que se refugia en una parada de autobús para escapar de la lluvia?

Hasta ahora los investigadores dicen que los contagios pueden ocurrir al aire libre, pero que las posibilidades se reducen enormemente, ya que el virus se dispersa y diluye.

También, ayuda a evaporar las gotitas de líquido en las que se transporta. Además, que la luz solar ultravioleta debería matar cualquier virus que esté al aire libre. Aun así, hay algunos casos en los que se cree que los contagios se produjeron en el exterior, como un estudio en China que encontró que dos hombres hablando cara a cara durante al menos 15 minutos fue suficiente para propagar el virus.    

Por tanto, los riesgos son bajos pero no nulos. Por ejemplo: Si alguien está infectado y no siente síntomas, podrá liberar el virus al respirar y especialmente si tose. Parte de eso se transportará en gotas, donde la mayoría caerán rápidamente al suelo, pero otras podrían llegar a tus ojos, nariz o boca si te encuentras a dos metros de distancia.

Igualmente, tan sólo con hablar una persona infectada también liberará partículas más pequeñas llamadas aerosoles, que en interiores estos pueden acumularse en el aire y ser un peligro, pero en el exterior deberían "dispersarse rápidamente".

Por tanto, caminar cerca de alguien en la calle o que un corredor te pase por delante significa que ambos están juntos durante unos segundos como máximo, y es muy poco probable que los encuentros fugaces sean lo suficientemente largos como para que te llegue suficiente cantidad del virus.