Una joven, hija de un médico que murió durante la primera ola de coronavirus expresó que se le “deje de faltar el respeto a los sanitarios y a los españoles". A principios de Abril el padre de Marta Pérez murió en la primera ola de coronavirus. El doctor se contagio cuidando a los demás, acumulando horas en el ambulatorio madrileño de Alcalá de Henares con largas jornadas en el Servicio de Urgencias Médicas. Su hija, una joven estudiante de medicina, se encargó de contar su historia por medio de las redes sociales  de atacar las “lentas y desastrosas autoridades”. Después de siete meses, suma que toda su indignación ante las polémicas palabras del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. En cuanto, al comportamiento de los sanitarios en cinco inquietantes párrafos que en sólo  tres días han sido compartidos por miles de usuarios de Twitter. “Cuide sus palabras, por favor -le pide al experto de Sanidad-. Porque hay muchas personas se han ido por su mala gestión”.

La hija del medico pide que cuiden sus palabras

De esta forma, Marta expuso en un texto  que los sanitarios han pasado a ser considerados “héroes” a “asesinos y cómplices.” “Y  ahora, sin una pizca de vergüenza, dice que se contagian menos porque tienen “un mejor comportamiento fuera de su espacio de trabajo” agrega, reclamando claramente al epidemiólogo. «Mi padre falleció porque no le disteis el material de protección homologado y no realizasteis un plan de prevención adecuado viendo lo que estaba ocurriendo en otros países desde enero», cargó la joven,  reconociendo que existen menos contagios, porque se ha aprendido a trabajar sin ayuda con más medios que hace unos meses, sin embargo algunos días con EPI de “cuestionada buena caidad”. “Yo también soy médica -indica-, y sufro cada día estas carencias”. «Deje de faltar al respeto a todos los sanitarios y a todos los españoles. Por que gracias, a ellos seguimos vivos mientras las expertas instituciones y todos los equipos políticos están ocupados con sus guerras de egos -continúa-. Repito una vez más que no me posiciono con ningún partido político, con ningún color. Del único color que soy es del marrón brillante de los ojos de mi padre