El portavoz del comité autonómico de enfermedades infecciosas de Baleares, Javier Arranz, ha confirmado un caso de rebrote en la isla de Menorca, el cual está focalizado en una familia murciana de cuatro integrantes, que arribó el día sábado a la isla.

El desarrollo de este repunte se advirtió durante el día lunes, cuando el cabeza de familia, un hombre de 44 años presentó síntomas de fiebre, por lo cual decidió acudir a las urgencias del Canal Salat de Ciutadella, donde le fue realizada la prueba PCR (Reacción de Cadena de la Polimerasa por sus siglas en ingles), que es el método recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el diagnóstico efectivo en laboratorio.

Ante el diagnostico, al resto de la familia, comprendida por la madre y los dos hijos, les fueron realizadas las respectivas pruebas y puestos en cuarentena, resultando positivo la mujer y uno de los hijos, pese a tener cuadro asintomático, mientras que el restante miembro mostro resultados negativos a presentar el virus, conllevando a que todos los infectados fueran puestos en cuarentena en su apartamento turístico bajo estricta vigilancia de personal médico de la Unidad Volante de Atención al Coronavirus (UVAC).

En declaraciones de Arranz, este caso se suma a los otros nueve activos en Mallorca e Ibiza, destacando, además, para la calma de los isleños, que estos casos están controlados y son "muy limitados", así mismo, informó que, en las Baleares, hay un total de 139 pacientes de coronavirus, representando 5 menos que la semana pasada.

Igualmente informó, como parte de las acciones para la contención del coronavirus y la masificación de un rebrote, que a partir del próximo lunes se hará de uso obligatorio el portar mascarillas en espacios públicos abiertos además de la reunión de más de 70 personas en un mismo espacio, todo esto aunado a la norma de que cumplan las distancias mínimas de seguridad y el distanciamiento social.