Puerto Lumbreras continúa con el saldo de sus arcas en rojo. Si bien la gestión del ayuntamiento ha logrado reducir el monto de la deuda desde 2014, es innegable que los estragos del coronavirus entorpecerán este proceso.  La permanencia en quiebra del municipio dificulta la posibilidad de afrontar problemas sociales y económicos de los lumbrerenses.  El estado de bancarrota que mantiene limitada las arcas del ayuntamiento de Puerto Lumbreras continúa. Ahora con agravantes. La crisis del COVID-19 ha golpeado fuertemente la ya debilitada economía local.  Las fuentes de ingresos fiscales basadas en las actividades económicas del municipio no son suficientes para hacer frente a la situación. Si se toma en cuenta la baja industrialización del pueblo y los tributos generados desde la agricultura. Esta realidad es un factor de riesgo para que la quiebra se mantenga por tiempo indefinido, especialmente en este momento cuando el confinamiento causó un parón a la vida económica de todo el país.

La quiebra del Ayuntamiento de Puerto Lumbreras ha tenido avances en su gestión

Las deudas municipales han conseguido bajar sus montos durante la última gestión de gobierno. Este avance incluye al ayuntamiento de Puerto Lumbreras. Sin embargo en 2019 fue necesario refinanciar la deuda por un monto de 4.650.000 euros. La refinanciación fue aprobada en pleno municipal, con un periodo de carencia de dos años. Los cierto es que la salida de el estado de bancarrota del consistorio local sólo será posible si permite la inversión industrial en el municipio y se promueve la inversión en la economía. Las oportunidades han tocado las puertas de Puerto Lumbreras con proyectos de gran envergadura, como los de la industria de energía solar. Pero se insiste en retrasar el paso de esos grandes recursos fiscales al ayuntamiento y, peor aún, se niega a los lumbrerenses la posibilidad de invertir en acciones esperadas, que son deudas pendientes con la ciudadanía.

Problemas atados a la quiebra municipal

La ruina de las arcas municipales tienen consecuencias que golpean directamente a la población. Imposibilidad de ayuda directa a sectores económicos. Mejora de servicios. Fortalecimiento de la atención y la seguridad en las pedanías. Culminación de obras de infraestructuras que incluyen al mismo ayuntamiento. Es posible retratar con ejemplos reales cada una de las situaciones mencionadas. Además, la “nueva normalidad” post coronavirus profundiza los problemas y ralentiza las acciones que estaban en planes desde el ayuntamiento para continuar su lento avance en el cierre de la quiebra del consistorio.

Imposibilidad de dar auxilio económico municipal a los sectores en crisis por el coronavirus

La nueva realidad trae consecuencias que pueden ser fatales para algunos sectores productivos del municipio. La flor cortada es una muestra de ello. Cualquier rubro que necesite una subvención, le está negado desde el municipio porque no hay liquidez, ni disponibilidad de recursos. En el caso de la flor cortada el ayuntamiento se vió obligado a recurrir al gobierno nacional para solicitar entre otras medidas préstamos a cinco años sin interés para oxigenar esta industria y evitar la pérdida de trabajos.

Culminación de obras de infraestructura

Desde 2010, cuando comenzó la quiebra masiva de los ayuntamientos en España, se señaló a la construcción de infraestructuras como una de las causas del agotamiento acelerado y sin retorno de los recursos. Obras producto de alcaldes soñadores, como les señalaron a algunos, otros les acusaron de egolatras. Lo cierto es que en Puerto Lumbreras también están las obras inconclusas a la vista de todos. El mismo ayuntamiento entre ellas.

Fortalecimiento de la atención y seguridad para las pedanías

Hay temas de los que poco se habla, pero son problemas sensibles para los pobladores de las pedanías.  Quienes han visto el crecimiento de situaciones incómodas con los okupas. Entre otras situaciones que generan preocupación y estrés a los lumbrerenses alejados del casco urbano del municipio . Es necesario reforzar los cuerpos de seguridad. En este sentido se podrían activar planes de seguridad que den tranquilidad a los residentes en las pedanías y otros sectores de Puerto Lumbreras.

Acciones necesarias para el fin de la insolvencia del ayuntamiento

Gran parte de los ayuntamientos que cayeron en bancarrota desde 2010 ya han superado su insolvencia. En este momento alrededor de 500 consistorios permanecen en quiebra. Puerto Lumbreras es uno de ellos. Si bien es cierto, la gestión actual ha logrado la disminución de la deuda, aún está lejos de lograr el cierre definitivo de este proceso.  La gestión municipal ha dado pasos importantes durante este año como lo son los acuerdos a Mancomunidad de Canales de Taibilla. Así como el paso a las inversiones traídas por el Grupo Caudal. Sin embargo no termina de aprobar la entrada a las inversiones de la industria fotovoltaica. Las cuales sólo por conceptos de licencias de construcción aportará cinco millones de euros aproximadamente y anualmente alrededor de un millón de euros. El ingreso de los fondos provenientes de la industria de energía solar pueden marcar la diferencia entre la salida definitiva de la quiebra o la permanencia eterna en esta. Es para la reflexión, porque los esfuerzos para la mejora son innegables, pero ¿qué es lo que retrasa la toma de decisión que sacará al Ayuntamiento de Puerto Lumbreras de la quiebra? Y con esto todos los beneficios que vendrán con un efecto bola de nieve. Tal vez hay que analizar cuál es el verdadero talón de Aquiles de esta situación. Es hora de buscar soluciones por medio de un diálogo franco entre las partes. Es momento de dar el finiquito a la bancarrota del ayuntamiento de Puerto Lumbreras. Los ciudadanos merecen un respiro. Merecen los beneficios de no llevar a cuesta una quiebra que ya tiene diez años agobiándolos.