Aprovechando la celebración del 8-M, el presidente Sánchez anunció que pronto se aprobaría la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, la conocida como ley del 'sí es sí'. Con todos los obstáculos con los que se ha tropezado el proyecto de ley, como la división que ha generado dentro de las facciones feministas dentro y fuera del Gobierno y las críticas del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por la falta de definición de algunos conceptos en su texto, aún así, ya se prevé una pronta aprobación de la ley de la ministra Montero. "Ya se ha terminado el tiempo en el que las violencias a las que se ven sometidas las mujeres por ser mujeres, físicas, psicológicas y sexuales queden escondidas bajo el silencio y la impunidad", señaló el presidente. Desde el Gobierno se repudia a la ultraderecha, por su discurso de odio y su "machismo descarnado", ante el freno que ha presentado a los avances de dicha ley. Sánchez condenó que la ultraderecha "siente nostalgia por unos tiempos en que estaba al alcance de los hombres hacer y deshacer a su antojo la vida de las mujeres, cuando éstas estaban a su disposición como si fueran un servicio gratuito o un objeto de disfrute sexual".

Poder Judicial censura y pide cambios en la ley del 'sí es sí'

Con anterioridad, el CGPJ se había señalado que se ponía en duda el concepto de consentimiento sexual fijado en el anteproyecto de ley orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual. En una primera valoración del informe del CGPJ, se opone a la inclusión del consentimiento como elemento central de la tipificación de los delitos sexuales y a la distinción entre abuso y violación, elementos centrales de la ley. Asimismo, para la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del CGPJ, Ángeles Carmona, se debe de "ampliar el concepto de violencia de género a otras formas de violencia sobre la mujer más allá de la que ejerce la pareja o expareja".

Aunque los vocales del CGPJ se muestran a favor de la ley, expresan que "hay que definir más el consentimiento para no generar inseguridad jurídica".

Pese al desfavorable informe del poder judicial, el Ministerio de Igualdad ha seguido adelante con el anteproyecto de ley, como ha destacado la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell: "si el informe del CGPJ va en sentido regresivo, como pasó con los de la ley contra la violencia de género y el matrimonio igualitario, la obligación del Gobierno y de los proponentes de la ley es seguir adelante".

Feminismo en ebullición

El progreso de la ley del sí es sí de la ministra Montero ha generado un malestar que se ha expandido a los segmentos del feminismo más tradicional del PSOE, Izquierda Unida, e incluso a Podemos. Las férreas opositoras de Montero, le reprochan un enfoque equivocado y cómo se plasma la norma en el Código Penal. Nombres de primer nivel del partido Podemos, exdirigentes como Clara Serra y Carolina Bescansa, que suelen participar en actos del partido se han desmarcado de la iniciativa. Por igual, pero con una postura más en contra de la ministra de Igualdad, el Frente Obrero, que es un movimiento situado a la izquierda de Podemos y registrado como partido político desde el año 2018, lanzó un rotundo ataque ayer 8-M contra Montero. La organización desplegó una pancarta gigante de veinte metros en un edificio de Valencia en la que carga contra la ministra a la que califica de "vividora del 8-M". Cuando desde este frente se han mostrado en contra de las políticas de Compromís en Valencia, dirige ahora sus campañas contra Podemos y, específicamente, a la gestión de los 450 millones de euros de presupuesto del Ministerio de Igualdad. Atacan a su vez la ley Trans, que a su juicio "en la práctica, la aplicación de esta ley supondría el borrado de las mujeres y un triunfo ideológico más contra los que quieren recuperar un movimiento obrero combativo". Expertos en materia legal, concuerdan que en España lo que hace falta es concienciación del entorno de la víctima para que se sienta apoyada y denuncie. Ante los embates políticos que están girando en torno a la ley del 'sí es sí', sigue haciéndose necesario y más durante la pandemia, velar y defender a las mujeres que se ven relegadas en su profesión sólo por el hecho de ser mujeres, que cruzan con miedo las calles en la noche o que tiemblan cuando sus parejas alzan la voz.   Notas relacionadas: Luchando contra la barrera del género en el campo científico Conoce a los defensores y detractores de la Ley Trans