Debido a la crisis que ha generado la pandemia por el coronavirus, una gran cantidad de padres han resuelto no llevar a sus hijos a los centros educativos hasta que exista una vacuna. Esto como medida de protección ante posibles contagios. Sin embargo, la magistrada en la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de la Murcia y portavoz nacional de Juezas y Jueces para la Democracia Ascensión Martín, informó que los progenitores que no lleven a sus hijos a las escuelas podrían ir a prisión debido a que “La educación, al igual que otros derechos, también es un deber”. “Los padres tienen la obligación de llevar a sus hijos a recibir una educación”, continuó. Aquellos que incumplan con esta normativa podrán enfrentar penas de cárcel, multas e inclusive perder la patria potestad del menor. Específicamente, la pena tendría una duración de tres a seis meses, mientras que la multa sería de seis a doce meses. En el caso de la patria potestad, Martín mencionó que el juez “podrá imponer, motivadamente, al reo una pena de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a la patria potestad, tutela, guarda, o acogimiento familiar por un periodo de tiempo de cuatro a diez años”. Esta medida será aplicada cuando los padres se nieguen rotundamente. Esta resolución ha sido tomada debido a que la magistrada señala no comprender por qué si los niños han pasado todo el verano jugando con otros en el parque, ¿por qué no podrían asistir al cole? En este sentido, la autoridad señaló que la educación “es mejor presencial”, pues “no todo el mundo tiene un iPad o Internet o un padre que le explique Química” si esta es desde casa.