Las autoridades destacan que estas son multas por desobediencia a las restricciones del decreto del estado de alarma vigente desde el 14 de marzo La semana santa  ha tentado a muchas personas saltar el confinamiento y se han desplazado hasta las costas, entre otros destinos. Esta situación se ha dado a pesar de los reiterados llamados de las autoridades a permanecer en casa para contener el avance del Covid-19. Las autoridades se han desplegado y  produjeron numerosas retenciones en las salidas de las principales ciudades de España. El motivo: los desplazamientos a propósito del jueves y viernes santo. Los cuerpos de seguridad reforzaron la vigilancia en las carreteras, a través de controles de Policía y Guardia Civil, para asegurar el cumplimiento de las restricciones impuestas por el estado de alarma.  Las personas pueden ser objeto de multas al intentar trasladarse a otros pueblos o segundas residencias. Las multas están establecidas desde los  100 euros y pueden elevarse entre 601 y 30.000 euros, según la infracción. El monto de la multa será adjudicado por la guardia civil según las circunstancias, se tomará en cuenta:
  • Condiciones de las personas en los vehículos.
  • Número de pasajeros.
  • Resistencia a la autoridad.
  • Situaciones de riesgo provocadas por hacia las autoridades u otras personas.

Las multas protegen a las pequeñas poblaciones

Las pequeñas poblaciones no desean ser visitados por los propietarios de segundas residencias o turistas en este momento de emergencia sanitaria. Los pobladores temen a los riesgos de propagación del Covid-19. Las poblaciones han organizado vigilancia a esos inmuebles, en los súpers y en general para evitar la presencia de visitantes indeseados.