La madrugada de este jueves, tras luchar contra una grave enfermedad, durante un año, muere el empresario gallego y presidente de la corporación Inveravante. Los inicios de Jove fueron humildes, en el taller de carpintería que su progenitor tenía en A Coruña, allí comenzó a trabajar a los 11 años de edad. Su espíritu emprendedor lo desarrolló pocos años después, a los 19, cuando se independizó y abrió un taller propio junto a su hermano. En la década de los 70, fundó la inmobiliaria Fadesa. En 25 años la misma se convirtió de una empresa local, a una de las más importantes del mundo. Para el año 2007, Jove decidió vender la compañía y emprendió nuevos proyectos e inversiones con su corporación Inveravante. La cual está situada en A Coruña. Ésta es una corporación de ámbito privado y familiar, Desarrolla su actividad desde Galicia en el ámbito inmobiliario, hotelero, productos agroalimentarios selectos y energía. La mencionada corporación está presente en España, Marruecos, México, Brasil, Panamá, República Dominicana y Rumanía. Jove era casado y con dos hijos, Felipa Jove y Manuel Ángel Jove, herederos y vicepresidentes de la corporación familiar, que actualmente cuenta con más de 800 plazas de trabajos directos. En 2002, muere su hija mayor, María José, en cuya memoria creó en 2003 la Fundación María José Jove para trabajar en favor de la infancia y la inclusión. Gran desempeño Su gran desempeño profesional lo llevó  a convertirse en una figura empresarial gallega.  Lo que le valió la Medalla Castelao de la Xunta de Galicia. Asimismo, del propio sector inmobiliario, con reconocimientos de la Universidad Politécnica de Madrid y la Asociación de Promotores y Constructores de España. En lo que respecta a sus relaciones empresariales, eran de las mejores en Marruecos, donde tenía inversiones desde hace décadas. Esa estrecha relación fue reconocida por el propio Rey de Marruecos con el título de Comendador Wissan Al Moukafaa Al Watania y de Wissam Al-Alaoui. Manolo, como le llamaban sus allegados, nunca dejó de trabajar la madera en el pequeño taller que tenía en su domicilio. Con el pasar de los años, el arte se convirtió en su otra gran afición, poseyendo una importante colección, cedida a la Fundación María José Jove para su exposición y para el desarrollo de proyectos educativos y sociales.