El Ejército prohíbe a los militares regresar a sus domicilios tras sus turnos como parte del cumplimiento del decreto de alarma. Las multas por incumplimiento llegan hasta 600 euros. Los militares que luchan contra el Covid-19 tienen prohibido volver a sus domicilios después de sus turnos de trabajo. La orden fue dada por el Ejército de Tierra. Los desplazamientos  autorizados al principio han sido la causa de las multas recibidas por incumplir el decreto de alarma. La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) denuncia esta decisión en un comunicado donde afirma que los militares tienen la obligación de fijar su residencia habitual en el lugar donde están destinados, pero muchas veces viven en otras localidades.

Multados miembros de la operación Balmis de lucha contra el coronavirus

Los miembros de las Fuerzas Armadas que trabajan en la operación Balmis durante estos días han sido multados en los controles de carretera. Los militares, después de cumplir turnos de hasta una semana continua, se disponían a regresar a sus hogares y pasar allí sus jornadas de descanso.  Según Marco Domínguez, miembro de la asociación Militares con Futuro, cumplían una orden anterior del Ejercito de Tierra que les permitía estos desplazamientos cumplimentando un escrito firmado por un superior, válido como justificante. El escrito no fue aceptado en los controles de carretera y han sido multados por 600 euros. Luego de esto, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército (JEME), Francisco Javier Varela, informó las nuevas directrices impartidas  a través de un oficio. Solo se permiten desplazamientos entre el lugar el de trabajo y de residencia cuando ambos se encuentran en el mismo municipio.  Aclara que “no se consideran como domicilios habituales los de residencia familiar o aquellos a los que el personal militar se desplazaba los fines de semana o periodos de descanso”. 

ATME denuncia la situación

La ATME afirma  que en situaciones normales no suele existir problemas en que los militares se desplacen los fines de semana o periodo de descanso prolongados, sin embargo ahora denuncia que “miles de militares se encuentra realizando turnos de trabajo de varios días continuados, sin horario establecido, se encuentran con la decisión repentina del Ejército de prohibir los desplazamientos a otro lugar que no sea la residencia habitual (destino) y posterior regreso”. Como consecuencia los militares afectados  han “tenido que llamar a sus familias para decirles que no pueden acudir a sus casas, que no pueden ver a sus hijos y que no pueden volver a su domicilio familiar cuando terminan su trabajo, como lo hacen el resto de los ciudadanos”. Añade en su comunicado que quienes se encuentran desplazados deben permanecer en alojamientos logísticos, donde en algunos casos comparten habitación  con dos o tres compañeros más.  Hasta ahora no se sabe qué pasará con las multas impuestas a los militares solo por desplazarse en cumplimiento de unas indicaciones dentro de su cadena de mando.  ATME insta al Ministerio de la Defensa se haga cargo de las multas y resuelva el problema porque no es posible que los militares trabajen en un ambiente de inseguridad jurídica.