Los agentes de la Policía Nacional de Benidorm, concretamente del Grupo XI de la Brigada Local de Policía Judicial, detuvieron a un sujeto, que trabajaba como repartidor, tras la denuncia de un hombre que, lo estafaron mediante un falso mail.
Esta detención tuvo su origen en Cartagena, donde el hombre al que estafaron, manifestó que recibió un email procedente de la agencia tributaria, en el cual le indicaban que iban a proceder a la devolución de una cantidad de dinero, por lo que debía suministrar una serie de datos bancarios.
Tras hacerlo, corroboró que le  hicieron un cargo en su cuenta procedente de una conocida cadena de venta de productos electrónicos, por la compra de un teléfono móvil de alta gama. El repartidor fue el último sujeto que tuvo el paquete en sus manos, sin embargo, nunca llegó a su dirección de destino. Por esta razón, la empresa de mensajería despidió al trabajador tras la denuncia, ya que al parecer no era la primera vez que ocurría. El detenido, de nacionalidad española, tras prestar declaración en la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Benidorm, quedó en libertad a la espera de juicio.

“Phishing”

Al hombre que estafaron mediante el falso mail, cayó en una de las prácticas de fraude electrónico más común, el “phishing”.
En esta acción delictiva, los ciberdelincuentes envían un sms o correo electrónico suplantando la identidad de una entidad o empresa de confianza, a fin de que descarguen un archivo adjunto que suele tener un malware o bien que accedan a un enlace que se les facilita que les dirige a una página web falsa que suplanta en apariencia a la de la entidad real, en este caso la agencia tributaria, todo ello con la finalidad de manipular a la víctima y hacer que lleve a cabo actos de disposición que no debería.
Tras obtener la información de las tarjetas de crédito de las personas estafadas, extraen el dinero que tengan en sus cuentas o proceden a realizar compras online.
En la Policía Nacional detectaron, que coincidiendo con la campaña de declaración de la renta, los ciberdelincuentes tratan de engañar a las víctimas enviando comunicaciones masivas por correo electrónico en los que se suplanta la identidad e imagen de la Agencia Tributaria.
Cabe destacar que la Agencia Tributaria nunca realiza devoluciones a tarjetas de crédito o débito, ni cobra importe por los servicios que presta.