La mujer que intento robar bebés disfrazada  como enfermera fue condenada a 18 meses de prisión y dos meses de trabajo comunitario. Debido a delito continuado de detención ilegal, en grado de tentativa. El suceso, ocurrió  en marzo de 2016, llevaron al Servicio Murciano de Salud (SMS) a reforzar la seguridad en las zonas de Maternidad de este centro y de La Arrixaca. Estos hechos, causaron revuelo a nivel nacional, ya que la falsa enfermera escapó a Valencia. Donde, el mismo día trató de robar a tres neonatos del Hospital La Fe. Según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia, la Fiscalía y la defensa alcanzaron días atrás un acuerdo sobre el castigo por lo ocurrido en Cartagena. En la sección quinta de la Audiencia Provincial, la mujer reconoció la autoría de los hechos y el Ministerio Público redujo su solicitud inicial de 23 meses. Por lo que, aceptó suspenderle esta pena privativa de libertad, con la condición de que no reincida. La Fiscalía tuvo en cuenta que el tiempo de la condena es inferior al mínimo legal de dos años y la carencia de antecedentes penales. A estos efectos, no computan los 18 meses que en 2017 le impuso un tribunal valenciano por el intento de sustracción de uno de los bebés de La Fe. Tanto entonces como ahora, la mujer ha alegado que no quería apropiarse de los menores. Sino tenerlos un rato en brazos como consuelo, porque sufrió (un aborto y un embarazo psicológico). Cámara de seguridad captó a la mujer en el hospital Santa Lucia

La mujer intentó robar a tres bebés en Valencia

La nueva sentencia declarará probado que sobre las 12.00 horas del 13 de marzo de 2016, la acusada (que entonces tenía 21 años)acudió al Área de Obstetricia y Neonatología del Santa Lucía. En el lugar, (y, simulando pertenecer al personal sanitario del centro, toda vez que se vistió con una bata con el anagrama del mismo que encontró en una de las habitaciones, accedió) a una de ellas. Allí estaba ingresada una niña de cuatro semanas. (Guiada por el ánimo de apartar a la menor del ámbito de custodia de sus progenitores y, sin contar con su consentimiento), relata la Audiencia, la mujer (dijo) a los padres «que tenía que llevarse a la niña para realizarse nuevamente la prueba del talón». No lo consiguió, pues los progenitores sintieron «extrañeza» en la conducta de la falsa enfermera. La acusada (abandonó la habitación), tras anunciar que «se pasaría a llevarse a la menor». Sin embargo, con idéntica (argucia)e igual objetivo, accedió en dos ocasiones a otra habitación. Había un bebé lactando, por lo que la acusada se marchó. Pero volvió a los cinco minutos e intentó llevarse a la niña, «con la misma excusa de tener que repetir la prueba del talón». Los padres también se negaron a entregarle al bebé, por lo que la mujer desistió. Y aunque logró huir del hospital y escapar de la ciudad en autobús, las cámaras de vídeo vigilancia la delataron. La Policía inició su búsqueda, hasta que la detuvo en la capital del Turia. Allí había usado la bata de la Santa Lucía.