La crisis sanitaria por el covid-19 impacta en unos sectores más que en otros. En la Región, la ganadería es uno de los más golpeados. De acuerdo a los datos aportados por organizaciones profesionales agrarias (UPA y Coag) el sector espera la promulgación de un decreto de ayudas al ovino. Recientemente, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación cambió las líneas establecidas ante los alegatos del sector ovino. En referencia al porcino, es el que más resiste a la crisis. Asegura la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), cuyas exportaciones recuperan la normalidad. En este sector los productores no presentan problemas para mantener las granjas en los niveles de ocupación adecuados, según el secretario general de la UPA, Marcos Alarcón. Por su parte, presidente de la Asociación de Defensa Sanitaria de Ganado Porcino, Francisco Román considera que la apertura de las fronteras es un respiro. El cual congrega unos 800 productores en Lorca. Paulatinamente se irá recuperando el volumen exportador al continente asiático. Román agregó que durante la pandemia, el sector porcino mantiene sus exportaciones en Europa y el volumen de negocio en España. En estos tiempos únicamente se observa un leve descenso en la comercialización, por el cierre de hoteles y restaurantes, pero el sector se mantiene. El panorama no es el mismo con el consumo de chato murciano, “considerado un producto 'gourmet'”, resaltó Román, con un desplome del 70% en las ventas. Ahora, aunque la capacidad productiva siga intacta, el problema se registra en los eslabones de la cadena, explicó el adjunto a la dirección de la empresa Jisap, Alejandro Puigdengolas. Los porcinocultores ven el futuro con “bastante incertidumbre” porque dependen de la normalidad con la que mataderos sigan funcionando. En este particular, no hay una expectativa clara sobre la evolución que tendrá el consumo de carne en el mercado nacional e internacional en los próximos meses. Jisap se ha visto afectada por la caída de ventas de cerdo ibérico, que se han reducido a la mitad. Para la empresa lorquina, la cría y engorde de ejemplares de cerdo ibérico representa solo el 10% de su producción. En el sector ovino de carne, formado casi exclusivamente por explotaciones familiares, pequeñas y medianas; el frenazo en la venta por desaparición del canal de hostelería, Lo salva la exportación. Pero los precios han caído 40-50%. Actualmente, la cotización del cordero es de unos 2,7 euros para un animal de 20 kilos de peso vivo. Otros sectores El sector caprino, orientado al lácteo, hoy está en una grave situación, ya que su destino es sobre todo industrial. Se dedica la mayor parte a elaborados para hostelería y restauración. Son más de 450 ganaderos con unas 165.000 cabras en la Región que actualmente no están comercializando. La ganadería vacuna, aunque se comercializa toda la leche, la amenaza se centra en las importaciones. La producción anual supera los 65 millones de litros. Se aprecia que está resistiendo, gracias a las exportaciones a países del sur y el este del Mediterráneo, pero también lo afecta el cierre del canal de hostelería. Lo que respecta al sector avícola, durante las dos primeras semanas del estado de alarma, se disparó el consumo. Actualmente, retomó la normalidad. Con relación a los precios, los ganaderos no han sufrido variaciones preocupantes. Sobre las gallinas ponedoras, este sector no es muy significativo. Agrupa principalmente granjas familiares que destinan su producción al mercado interno, La pandemia no afecta directamente al sector conejos, pero su crisis es estructural, por la deslocalización de la producción, y un descenso en su consumo. El mercado de los corderos está ralentizado, principalmente por la desaparición de la hostelería. Sin embargo, la exportación de animales vivos hacia países árabes debido al Ramadán ha evitado, de momento, un colapso absoluto del referido sector. Pero Alarcón recalcó que en las próximas semanas las “consecuencias podrían ser desastrosas”, puesto que los precios cayeron entre el 40% y el 50%. En Mercamurcia, puede cotizarse un animal vivo de 20 kilos, en unos 2,70 euros. Lo que representa un 60% de la producción. Incertidumbre El secretario general de la UPA precisó que esperan el texto con las ayudas comunitarias para los sectores vacuno, ovino y caprino. Ante la incertidumbre de los próximos meses, según Coag, los cebaderos no están reponiendo la mayor parte de los terneros que van vendiendo. Por otra parte, las explotaciones lácteas viven bajo la amenaza de las importaciones de leche francesa, alemana y portuguesa a bajo precio, por excedentes de su mercado, que están realizando algunas industrias. Otra amenaza latente es la bajada de precios y no recogida de toda la producción  que genera una incertidumbre enorme para los sectores de la ganadería.