Al menos cinco patrullas de la Policía Local de Murcia acudieron al barrio Espíritu Santo para disolver una fiesta en la que se concentraban aproximadamente 300 personas. Minutos después de disolver la celebración por motivo de la pedida de una mujer, los agentes permanecieron en la calle Sevilla de la Pedanía por media hora más para evitar que comenzara nuevamente la reunión. Algunas fuentes de la Policía Local informaron que también solicitaron la ayuda de la Policía Nacional por tratarse de un problema de orden público, sin embargo, el organismo no contaba con la suficiente cantidad de patrullas. Varios vecinos de la zona realizaron las denuncias correspondientes al 112 y a la Policía Local desde tempranas horas de la mañana, al enterarse de la organización de dicha fiesta, debido a que se han visto afectados en otras oportunidades por el alto ruido que estas ocasionan.

La misma fiesta continuó en la calle Carmen la Roja

Según algunos vecinos, después que se fueran los agentes de la Policía Local, la fiesta se trasladó a la calle Carmen la Rioja, donde terminó a altas horas de la madrugada. Los participantes de esta celebración contaban con varios altavoces; se encontraban reunidos para comer y beber sin cumplir con las medidas de higiene y distanciamiento social para frenar la cadena de contagios por Covid-19.  Noticias similares: Dos personas de nacionalidad escocesa fueron apuñaladas en Torre Pacheco