El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de los Fondos Europeos se ha convertido en una extraordinaria opción para las empresas gestoras de agua, a fin de hacerle frente a las consecuencias económicas que se han suscitado por el efecto pandémico del Covid-19.

Este Mecanismo de Recuperación fue aprobado por el Parlamento Europeo a mediados del mes de febrero y cuenta con 672.500 millones de euros, repartidos entre subsidios a fondo perdidos y préstamos para el sector económico de la Unión Europea.

Esta unidad modular que se desprende de los Fondos Europeos, forma parte de una serie de decisiones que negociaron los jefes de Estado y de Gobierno, quienes dieron su visto bueno en julio del año pasado, tras cuatro intensas jornadas de reuniones, pero que ha llevado varios meses para precisarse.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de los Fondos Europeos representa el 90 por ciento de los 750.000 millones de euros con los que cuenta el Fondo de Recuperación de la Unión Europea, conocido como Next Generation de EU, el resto del presupuesto aprobado está destinado a otros programas de la Comunidad Europea.

La idea de los representantes de la Unión Europea es cambiar la economía de sus países, mejorar  las perspectivas laborales y prepararse para que en 2050 la Unión Europea pueda convertirse en la primera región neutralmente climática del mundo.

“Es, realmente, un paso histórico”, ha asegurado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien expresó además que la Unión Europea hace grandes esfuerzos no solo para mitigar el fuerte impacto que ha causado la pandemia en las economías de sus miembros, sino potenciarlos ante las adversidades.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia cuenta con 672.500 millones de euros, 312.500 serán subvenciones a fondo perdido por lo que no se tendrán que devolver; 360.000 serán préstamos. El 70% de los subsidios se destinarán a proyectos que se presenten entre los años 2021 y 2022.

La Unión Europeo ha informado los parámetros para que los países miembros puedan optar a estos recursos, entre ellos el PIB y la tasa de paro entre 2015 y 2019; Se tomará en cuenta la caída del PIB a consecuencia de la pandemia entre los años 2020 y 2021.

Los países como España  que cerró el PIB con una fuerte caída en el 2020 con relación a otros países de la UE, será junto a Italia, uno de los principales beneficiarios de este mecanismo. En esta perspectiva, España podrá solicitar 85 000 millones de euros.

Los países tendrán que presentar planes nacionales a la comisión europea. En ellos, se incluirá las reformas e inversiones a realizar para crear empleo y fortalecer el crecimiento.

 Los proyectos destinados a la transición ecológica, tendrán gran importancia por lo que cada país deberá destinar al menos un 37% de los subsidios; y  al menos un 20 por ciento de los recursos  tienen que ser destinados a la transformación digital.

Todos los sectores pendientes, porque además, se podrán financiar proyectos en otras áreas tales como el empleo, crecimiento sostenible, la cohesión social y territorial, salud y resiliencia de las instituciones y políticas para la niñez y juventud.

 

Fondos Europeos una alternativa para las Comunidades de Regantes, empresas gestoras de aguas y asociaciones

Comunidades de Regantes

 

Hablar de La Región de Murcia implica hablar del uso del agua en el imaginario de todo español. Desde tiempos del dominio árabe se ha establecido una amplia y compleja red de riego que se extiende por las vegas de los distintos cauces fluviales especialmente del Río Segura.

 El regadío en esta Comunidad Autónoma forma parte del contexto paisajístico y económico  de gran atractivo para esta zona del país,  por lo que el agua se ha convertido en un factor de gran importancia  que determina su crecimiento y desarrollo económico.

El agricultor del regadío en Murcia  ha aprendido, en su larga e intensa experiencia a gestionar la escasez y  a racionalizar el uso del agua. Asimismo ha sabido incorporar a sus actividades las nuevas tecnologías y aplicaciones agronómicas, como han sido las nuevas técnicas y recursos de almacenaje y regulación, riego localizado, automatización de las cabezas de riego, reutilización y recanalización del agua, entre otros conocimientos científicos y saberes.

Durante las últimas décadas ha sido notorio el rápido crecimiento de los regadíos murcianos, el cual ha estado acompañado por un proceso de modernización y tecnificación. Esta realidad, que se observa al compararse con toda Europa muestra entre sus indicadores, la extensión de las superficies protegidas por invernaderos y la amplísima difusión de las modernas técnicas de riego localizado.

 La superficie bajo invernadero muestra un continuo crecimiento, en los últimos años ha incrementado su ritmo de crecimiento debido a razones de mercado, aunque puede haber influido también la escasez de aguas de riego, que obliga a ubicar el recurso hídrico en los usos de mayor  valor.

Es muy cierto que el  COVID-19 ha puesto en evidencia la gran importancia que tiene para nuestro país mantener, proteger y promocionar un sistema agroalimentario robusto, más aun cuando estamos en presencia de una crisis sanitaria y económica.

El sector agrícola en medio de esta pandemia, no ha cesado sus actividades, demostrando que es una piedra angular dentro de la sociedad murciana; no importa la situación, se sigue produciendo y esta realidad se debe gracias al tenaz trabajo que en gran parte ha realizado la Comunidad de Regantes.

En esta perspectiva, las Comunidades de Regantes han jugado un papel esencial, instituyendo en tiempo récord estrictos protocolos de protección de sus trabajadores para impedir el contagio del COVID-19.

Estas acciones han redundado a favor de la agricultura al suministrar agua a los agricultores que les permita seguir produciendo alimentos, por una parte.

Por otro lado es de destacar que la implementación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación,TICs, el análisis de big data y el Internet de las cosas IoT en la gestión del regadío es fundamental para garantizar la alimentación de la población y la sostenibilidad de la agricultura de regadío.

 Es decir, además de reducir y optimizar el consumo de agua, las nuevas tecnologías les permiten a los regantes trabajar desde sus casas y desde allí, conocer y gestionar sus riegos, minimizando de esta forma, los riesgos sanitarios.

Una gran ola de incertidumbre recorre al mundo entero, y Murcia no escapa de ello; se desconoce el impacto sanitario y socioeconómico que esta pandemia causará en el tiempo que tenga lugar.

Lo que sí es muy seguro es que el regadío y la agricultura, de la mano, son determinantes para que la Región se levante, por lo que este sector espera de sus gobernantes estén a la altura de las dificultades y sepan cómo tratar a esta área estratégica e importante para el futuro de la población.

Sin duda alguna El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de los Fondos Europeos son una muy buena opción para fortalecer los regadíos y el suministro de agua a través de las Comunidades de Regantes, las empresas que gestionan el vital líquido y las asociaciones involucradas en esta actividad.

El Gobierno de Murcia, se convertiría en el Canal idóneo para que estas instituciones de gran envergadura puedan acceder a los recursos que se disponen desde los Fondos Europeos, solo faltaría voluntad política y mucha acción.