El uso sostenible del agua debe estar unido al acceso a energía que lo garantice. Reducir los costes de energía para los sistemas de riegos proporciona ventajas operativas que se reflejarán en aumento del beneficio para el agricultor La  energía solar mejora la capacidad de los riegos en la agricultura. Sus bajos costes es la principal razón por la que es promovida desde hace años por diferentes organismos internacionales. Todo con el propósito poner al alcance de los agricultores sistemas de energía versátiles, económicos y amigables con el ambiente. Helena Semedo, actual subdirectora de la Organización de agricultura y Alimentación, expresó que  “el riego con energía solar cada vez más asequible, ofrece soluciones viables que abarcan los vínculos entre el agua, energía y alimentos”. La relación vinculante que existe en la producción agrícola entre la energía y los sistemas de riegos incide en la capacidad final de las cosechas obtenidas y las variedades de las mismas. De aquí la importancia de garantizar el acceso a la energía indispensable para realizar el elevamiento de agua a los sistemas de riegos. La energía solar tal y como lo afirmó Semedo es una solución viable y asequible. Es energía limpia, es económica, amigable con el ambiente e inagotable en su fuente. Al contrario con lo que sucede con la energía suministrada por los combustibles fósiles. 

La energía solar al servicio de los sistemas de riegos en la producción agrícola

Eduardo Mansur, Director de la División de tierras y agua de la FAO explica que es necesario “pensar de forma estratégica sobre cómo puede utilizarse la tecnología para fomentar el uso sostenible de los recursos hídricos subterráneos para evitar riesgos como el desperdicio de agua y su sobreexplotación”. La producción agrícola que utilizan los riegos representan el 20 por ciento de las tierras cultivadas en el mundo y aportan cerca del 40 por ciento de la producción total de alimentos. La energía solar amplía las oportunidades en el sector primario al ser más barata La reducción del coste del elevamiento de agua para los cultivos permite a los agricultores ampliar sus inversiones hacia otros procesos propios de la industria agrícola, ya sea procesamientos de cosechas, depuración de agua, almacenamiento y más. La realidad demuestra que cada vez es más necesario acercarse a modos de producción que sean amigables con el ambiente dada la escasez creciente del agua. Además los costes de la energía golpean la productividad de las explotaciones agrícolas.  El uso de la energía solar provee soluciones amigables con el ambiente, tecnologías que facilitan la gestión para pequeños productores y grandes extensiones agrícolas.