Ante las promesas rotas del Ayuntamiento, Vox presentó una moción a favor de los vecinos del barrio de Apolonia. A la que ahora se suma, una moción de urgencia del Partido Popular para la reubicación de la mezquita. La libertad de culto musulmán, se ha convertido en un conflicto social no sólo en Lorca, ya que es un problema que atraviesa todo el país: Un progresivo aumento de mezquitas que inquieta a los vecinos aledaños a esos locales de culto. El caso más cercano, del barrio Apolonia-Fuerzas Armadas ha desatado toda una polémica, desde la acusación a dichos vecinos de "racistas y xenófobos", la exigencia al alcalde para que actúe en el este conflicto y, el contraataque de quienes restauran el local de culto musulmán y, la lucha por tener el papel protagónico en defensa de los vecinos afectados entre el PP y Vox.   La situación es, que los vecinos boicotearon las obras de reparación del local y acusaron al Ayuntamiento de incumplir su promesa de buscar otro sitio para el recinto. Éstos llevaban pancartas con mensajes como ‘Integración sí, mezquita no’, empapelaron la nave donde se prepara la apertura del salón de culto con fotografías del alcalde y del concejal de Urbanismo y la palabra ‘Mentirosos’. Dentro de las razones para dicha protesta vecinal, manifiestan que ese «no es el lugar adecuado», porque su instalación traerá consigo el constante trasiego de personas desde el primer rezo, a las cinco de la madrugada, hasta el último, a las 12 de la noche, muy cerca de las viviendas y en una calle estrecha que no tiene sitio para aparcar.
Versión de los vecinos y partidos protestantes
En las últimas décadas, los lugares de culto han tenido una gran proliferación a lo largo de toda la geografía española, que en la mayoría de las ocasiones suelen ubicarse en lugares como almacenes abandonados o bajos de edificios. Y es allí cuando empiezan a generarse los problemas de convivencia con los vecinos aledaños y sus asociaciones. En el caso específico del barrio de Apolonia, desde el 15 de febrero el grupo municipal de VOX en Lorca presentó una moción para que se regule la instalación de nuevos locales de culto en el municipio y se evite su ubicación en zonas residenciales. Más tarde, el Partido Popular presenta una moción de urgencia en el Pleno del Ayuntamiento exigiendo que, "tal y como el Sr. Mateos prometió a los afectados, el ayuntamiento alquile el local para fines vecinales y acuerde otra ubicación junto a los promotores de la iniciativa". Dentro de las razones para el impedimento de la instalación de este local de culto, exponen que tal ubicación no es idónea para el desarrollo de dicha actividad de culto teniendo en cuenta el carácter estrecho de las calles adyacentes, la ausencia de aparcamiento y las previsibles afluencias de fieles, que provocarían considerables molestias en las comunidades de propietarios y viviendas circundantes. Asimismo, conllevan a riesgos para los propios practicantes ante la dificultad de mantener las condiciones de distancia e higiene requeridas durante la pandemia. En fin, esta situación sigue generando inquietud y malestar en gran parte de la sociedad española.

La visión de musulmanes

Por su parte, la comunidad musulmana ha manifestado que piensa interponer denuncias a los manifestantes si no les permiten seguir con las obras del recinto. La mezquita está siendo acondicionada en un antiguo almacén y las obras, que han sido paralizadas dos veces por los vecinos, cuentan con la preceptiva licencia municipal, alegan. En un reciente ataque a una mezquita ubicada en San Javier, Murcia, la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) ha denunciado los ataques ocurridos en la Mezquita Assafwa de "salvajes, vandálicos y cobardes". La FEERI considera que los actos tienen "todos los ingredientes" para ser un hecho "planificado, calculado y con fines puramente islamófobos", según han  dejado manifiesto en un comunicado. Además, han querido alertar "sobre los discursos de odio que se están propagando en la Región de Murcia y España, que ayudan a fomentar la violencia y la intolerancia" y ha culpado directamente a "formaciones políticas que generan el odio y el terror entre la población, intentando alterar el orden público y sobre todo la convivencia entre nuestra sociedad que goza de muy buena salud". Como muestra, colocan de ejemplo el mensaje de Vox Calatuña, que culminó en la suspensión de su cuenta en Twitter, donde promueven según esta facción, la islamofobia. https://twitter.com/vox_es/status/1354493391732670472?s=20

Un conflicto social de no acabar

Independientemente, de las preferencias de culto de cualquier grupo político o vecinal, el choque cultural que ha causado la cultura musulmana en la sociedad española no está por acabar. Desde los llamados por altavoces, la cantidad de horas de culto por día, el trato a la mujer, y el incremento de guetos en los que se refugian los jóvenes de origen musulmán en los centros educativos, mantienen en incertidumbre que se convierte en miedo y repudio en los españoles. La postura de las autoridades, desde el Gobierno central hasta los Ayuntamientos, es dejar que corra el tiempo sin brindar las soluciones que exigen ambas partes afectadas. Actualmente, la ubicación de nuevos centros religiosos en Lorca solo debe cumplir con los correspondientes requisitos técnicos municipales, y el Ayuntamiento no ha abordado hasta el momento una regulación que contemple su ubicación en zonas específicas para evitar el malestar de los residentes. El acalde Mateos ya había reseñando con antelación que las tres partes se dieron un plazo de dos semanas para "buscar soluciones asumibles por todos y razonables". Durante esos 15 días, se buscarán ubicaciones alternativas para el templo. Al menos esto es lo que se espera. Notas relacionadas: El alcalde de Lorca y el cónsul de Marruecos en la Región valoraron la situación de la comunidad musulmana durante la crisis del coronavirus Más de dos millones de musulmanes en España comienzan Ramadán en confinamiento