Algunos de los ciudadanos españoles se encuentran en una situación terrible debido a la pandemia de coronavirus.  Muchas habitantes se encuentran siendo víctima del desahucio  el cual lo ha dejado en la calle prácticamente.También, existe otro sector de la población que se encuentra en una lucha frustrante para poder salir delante de la forma en que pueda. Así lo dejo ver un conductor de autobuses que dice estar en la quiebra y exige que paralicen los impuestos.” Estoy en la Ruina” aseguró  mientras no podía evitar derramar las lágrimas, el lunes a Telemadrid. El lamentable testimonio de este conductor de autobús, de 60 años de edad, fue visto en directo y dejo a la luz la verdadera tragedia económica por que el que está pasando.  De manera, que Julio fue invitado a comparecer en televisión en una entrevista con Ana Rosa y no pudo parar de llorar. Una vez más expresó “Paralizad los impuestos”, así lo pidió el empresario al Gobierno de Pedro Sánchez.

Paralizar los impuestos ayudaría a los empresarios

Para Julio García, el empresario de autobuses de Madrid, el gobierno podría tender la mano a las personas que se encuentran en una situación similar a la que él está atravesando. “Pueden paralizar automáticamente todos los pagos que tenemos que hacer, el impuesto de sociedades, el impuesto de actividades económicas, el de tracción mecánica, hay que seguir pagando la Seguridad Social de los ERTES, el mes pasado pagamos 400 y pico euros, ¿de dónde sacamos ese dinero?”. “Toda mi vida en este mundo, porque no sé hacer otra cosa, si yo me arruino en mi negocio ya no sé dónde voy a ir porque tengo 60 años. Lo único que he hecho en toda mi vida es conducir autobuses, llevar gente por toda Europa para enseñárselo”, decía en El programa de Ana Rosasin poder evitar que se le derramasen las lágrimas. Julio fue uno de los conductores que protestó en Madrid y ahora reconoce “me da pena que tras la manifestación lo que se destaque sea mi entrevista, ver a un tío de 60 años llorando a lágrima viva, ¿tenemos que dar pena en la vida para que nos hagan caso? Somos patéticos, que un hombre llore porque se arruina.