Se denomina 'Chemsex' a las peligrosas fiestas sexuales que combinan drogas y que con el boom de las redes sociales han aumentado en la pandemia. En concreto, el 'chemsex' es un anglicismo que según la RAE es posible adaptar al español como sexdopaje, o lo que es lo mismo, la utilización de diferentes tipos de drogas psicoactivas para facilitar o potenciar las relaciones sexuales, con el objetivo final de desinhibir a la persona. El típico perfil de las personas que suelen frecuentar estas 'Chemsex' son jóvenes de unos 35 años, con título universitario y salarios de más de mil euros, según un estudio realizado por 22 hospitales de la Comunidad de Madrid. Perfil del participante de las chemsex. 20 Minutos Aunque no hay datos oficiales de cómo la pandemia ha podido influir en la realización de este tipo de prácticas de riesgo, la psicóloga y sexóloga Alba Alonso ha asegurado a Efe que esta crisis sanitaria no solo ha modificado los patrones de consumo, sino que además los ha disparado. Alonso, que trabaja con la ONG Imagina Más, una organización que defiende la igualdad, la salud sexual y la diversidad, asegura que "el patrón de consumo de estas fiestas ha cambiado". Antes de la pandemia estas prácticas "se centraban en los fines de semana pero ahora muchos usuarios nos cuentan que tienen ese consumo también entre semana", un cambio de modelo causado por los meses de confinamiento. Sólo en 2020 la organización atendió 515 sesiones a causa de estas prácticas y, aunque en 2021 todavía no han recopilado datos, pero dicen que estas cifras están aumentando de manera alarmante. Por otro lado, este tipo de reuniones en los que se mezclan sexo y drogas según explica Jesús Troya, médico especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Infanta Leonor de Madrid, son un "problema de salud pública". Muchos de los casos que diagnostica Troya han estado ligados a fiestas chemsex, y la mayoría de las veces los pacientes que acuden a su consulta dan positivo en sífilis, gonorrea, clamidia, hepatitis y VIH, ya que el 90% de estas prácticas se hacen sin preservativo. Además, según los expertos desde 2003 el uso de drogas en el ámbito sexual ha aumentado considerablemente, pero es en 2016 cuando esta práctica se ha socializado de forma más masiva a causa del fácil acceso a las aplicaciones. Por todo ello, se resalta que la combinación de sexo, drogas y redes sociales hace necesario que se le preste una especial atención a lo que considera un grave problema de salud pública, y que puede estarse "pasando por debajo de los radares oficiales". Notas relacionadas: Más de 400 universitarios fueron desalojados de una fiesta en Madrid Guardia Civil disuelve fiesta ilegal de universitarios franceses en Zaragoza