La firma de moda de lujo Balenciaga, con Demna Gvasalia como director creativo, es una de las más audaces, creativas y más aplaudidas del panorama actual. 

 

Prácticamente todo el mundo venera cada colección, cada desfile, de la marca que en su día levantó el maestro de la alta costura de Guetaria, Cristóbal Balenciaga. Pero hoy también es sinónimo de polémica. La última, por haber unido en una sesión de fotos a varias niñas con peluches con bridas y correas sadomasoquistas.

 

Conducta sexual a la que el diseñador de origen georgiano, de 41 años, lleva recurriendo hace cierto tiempo, o si no, recuerden el conjunto sombra con el que su musa Kim Kardashian acudió a la MET Gala de septiembre de 2021. Totalmente cubierta de tela oscura, cara incluida, y acompañada de un misterioso acompañante, que a la postre no resultó ser su exmarido, Kanye West, sino el propio modisto, cubierto con capucha y pasamontañas. La misma 'celebrety' se paseó por Nueva York horas antes del evento con otro 'total look' de cuero, aros y cremalleras de la imaginería 'bondage' perteneciente a la colección primavera/verano 2019 de Vetements, firma de la que también es director creativo el ya mencionado Gvasalia.

 

 

“Balenciaga Gift Shop” llevaba por nombre la campaña que fue borrada 

 

Para presentar su nueva oferta de innovadores productos para el hogar y toda la familia, Balenciaga confió en el fotógrafo italiano Gabriele Galimberti, quien capturó la campaña llamada “Balenciaga Gift Shop”. Aunque Demna quiso darle un giro muy a su estilo, fue demasiado lejos y la campaña está siendo criticada en Internet por mostrar niños sosteniendo peluches usando arneses de bondage.

 

Para la campaña de irónicos objetos para casa, infantil y para mascotas, el fotógrafo Gabriele Galimberti adaptó su proyecto artístico “Toy Stories”, que consiste en fotografiar a niños en medio de sus juguetes organizados. La marca, que recientemente se disoció de los polémicos comentarios de Kanye West , acaba de emitir una disculpa oficial en sus historias de Instagram:

 

“Nos disculpamos sinceramente por cualquier ofensa que haya podido causar nuestra campaña para las fiestas. Nuestros bolsos de peluche no deberían haber aparecido con niños en esta campaña. Hemos retirado inmediatamente la campaña de todas las plataformas”, escribió Balenciaga en una historia.

 

 

El comunicado de la marca continuó: “Pedimos disculpas por mostrar documentos inquietantes en nuestra campaña. Nos tomamos este asunto muy en serio y vamos a emprender acciones legales contra las partes responsables de la creación del set y de la inclusión de artículos no aprobados para nuestra sesión de fotos de la campaña de primavera 23. Condenamos firmemente el abuso de los niños en cualquiera de sus formas. Defendemos la seguridad y el bienestar de los niños”.

 

Pero la polémica crece pues  hay quienes aseguran que en una de las imágenes publicadas para la campaña hay un documento escrito que tiene contenido que manifiesta apoyo a las prácticas que involucran niños en contextos de adultos con características que lesionan  a una población vulnerable.

 

Al parecer la polémica por la polémica es la estrategia de la firma que de los zapatos feos y deteriorados, así como las bolsas de basura y los precios exorbitantes pasa a un nuevo escándalo que puede costar muy caro para su reputación.  

 

Con Información de Agencias