El país se sitúa en el tercer lugar de los países OCDE con más centros gueto a causa de la segregación socioeconómica de la alumnos. Según el más reciente estudio de la ONG Save the Children y el centro de estudios EsadeEcPol (dependiente de la escuela de negocios Esade), alertan que España es el tercer país de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) con más colegios gueto. En el informe se analizan los datos de 64 países, y 25 de ellos se pone de manifiesto que España es el que más segrega a los alumnos en centros según su renta familiar, sólo por detrás de Turquía y Lituania. La situación de los colegios gueto se origina cuando el nivel de concentración de alumnado con bajos recursos socioeconómicos en un mismo centro educativo supera el 50%. Por lo tanto, según este estudio, nuestro país divide a los estudiantes de primaria en diferentes centros educativos en función de su renta familiar, lo que genera que los alumnos más desaventajados se concentren en los mismos centros y vean reducidas sus posibilidades de relacionarse con niños de otros estratos sociales, lo que deriva en sociedades menos integradoras. La innovación de este informe es que por primera vez se analizaron los datos socioeconómicos del perfil de los alumnos que se desprenden del informe Internacional TIMSS (Estudio de las Tendencias en Matemáticas y Ciencias, en sus siglas en inglés). En esa comparativa internacional, uno de los apartados configura un índice socioeconómico construido a partir de tres componentes: el número de libros del hogar, la carencia de materiales escolares y el nivel educativo más elevado entre los dos progenitores del alumno. Con esas variables, se construye un índice para conocer el capital sociocultural y económico de las familias.

El estudio se sustenta sobre un índice que mide la segregación del 0 al 1 donde la media de la OCDE se sitúa en 0,26. A la cabeza en desigualdad están Turquía (0,40), Lituania (0,34) y España (0,32), mientras que los que la presentan en menor medida son Finlandia (0,19), Dinamarca (0,20) y Japón (0,20).

Gráfico de la segregación en la educación española. El Mundo

Lucas Gortázar, coautor del informe, expone que “en el debate político se ha puesto sobre la mesa el derecho que tienen las familias a elegir el centro educativo que quieren para sus hijos, pero la situación de segregación escolar en España pone de manifiesto que son necesarias políticas que aseguren una matriculación equilibrada tanto en centros públicos como concertados”.

Una muestra de esta segregación es la Comunidad de Madrid, que es la región que registra una mayor segregación por motivos socioeconómicos en la ESO (0,41), mientras otras comunidades como La Rioja (0,21), Cantabria (0,22) Aragón (0,23) presentan los niveles más bajos, similares a los de Canadá (0,23), Irlanda (0,23) o Noruega (0,20).

En los últimos años, señala el informe, organismos internacionales como la OCDE o la UNESCO han alertado de los riesgos sociales y económicos que puede generar una segregación escolar excesiva.

El hecho de que exista un amplio número de centros con una elevada proporción de alumnado vulnerable puede elevar las tasas de abandono escolar temprano, con jóvenes entre 18 y 24 años que no continuaron sus estudios y obtuvieron, como mucho, el título de la ESO.

España está a la cabeza con un 16%, frente al 10% de media de la UE, el constante aumento de centros gueto conlleva al desgaste y la desafección de los estudiantes y profesores, y repercute directamente en la cohesión social o el acceso al mercado de trabajo.