El fin a las novatadas, el plagio y el acoso en las universidades públicas se encamina tras la aprobación en el Consejo de Ministros de la futura Ley de Convivencia Universitaria.
Los estudiantes que incurran en estas faltas serían sancionados con la expulsión de dos meses hasta tres años; más la aplicación de esta ley no incluye a los centros privados, al profesorado y personal no docente.
El proyecto de ley se enviará al Parlamento a finales del verano, a manos de su redactor, Manuel Castells, para derogar una de las pocas normas franquistas aún en vigor. Como es el Reglamento de Disciplina Académica de Enseñanza Superior, firmado por Franco y el ministro Joaquín Ruiz Giménez en septiembre de 1954 en el Pazo de Meirás.
Según lo ha definido la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, la nueva ley responde a una amplia demanda de la comunidad universitaria y del Defensor del Pueblo.
Sólo tendrá aplicación en las universidades públicas, mientras que las privadas podrán
desarrollar sus normas de convivencia "inspirándose" en estas. Los centros privados quedan fuera de su ámbito de regulación.

Universitarios podrían ser expulsados por faltas en el comportamiento en el campus. Nueva Tribuna
Escudriñando la Ley
Entre las faltas "muy graves" que contempla el nuevo proyecto se encuentra el
plagio "total o parcial" de una obra o cometer fraude académico en la elaboración de un trabajo de fin de grado, fin de máster o tesis doctoral.
También
alterar o
falsificar documentos académicos, la
discriminación por razón de sexo u orientación sexual,
incumplir las normas de salud pública o suplantar a un miembro de la comunidad universitaria, son consideradas faltas muy graves, sancionadas con la
expulsión de dos meses a tres años y la pérdida de la matrícula.
Igualmente son muy graves hacer
novatadas o cualesquiera otras conductas o actuaciones de análoga naturaleza que supongan un grave menoscabo para la dignidad de las personas o
impedir el correcto desarrollo de los procesos electorales de la universidad.
Críticas suscitadas
EN relación a las novatadas, es un punto que ha sido criticado hoy por la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP), quien ha dicho no entender por qué se
excluyen los centros privados y por qué el régimen disciplinario solo afecta a los alumnos y no al personal docente y no docente.
Según su portavoz, David López Maturén, "hay muchas cosas comunes en la comunidad universitaria, como puede ser el plagio".
Ante, esto, según fuentes del Ministerio de Universidades, el profesorado y el personal no docente son trabajadores, por tanto se rigen por otro tipo de legislación.
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