La alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, dejó muy claro que el trasvase Tajo-Segura es una obra a la cual no se puede renunciar, sino que requiere buscarle una solución de consenso, de lo contrario el sector agrario de Cartagena podría morir.

Así lo expresó la alcaldesa de Cartagena en un encuentro celebrado por la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena en el Auditorio municipal El Batel, y al cual también asistió el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras; diversos alcaldes de la Región; el presidente de los Regantes, Manuel Martínez; el presidente del Sindicato de Regantes del Acueducto Tajo-Segura,Scrats, Lucas Jiménez, y vocales de la Comunidad de Regantes.

La alcaldesa de Cartagena destacó que a los agricultores hay que darles garantías y seguridad, por lo que “no podemos cambiar las reglas del juego. Cuando más complejo es un problema más hay que trabajar en buscar una solución. Debemos coger lo que nos une y hacer un frente común para que el sector no se muera”.

Asimismo el presidente del Scrats, Lucas Jiménez, insistió en que la “decisión de incrementar volúmenes en la cuenca del Tajo es política, no técnica”.

A su juicio, la planificación española tiene dos objetivos: “garantizar la masa de agua y los usos”. “Tenemos tanto derecho a las aguas sobrantes del Tajo como cualquier otro ciudadano, por lo que no hay razones para alterar el volumen del caudal mínimo en Aranjuez”, dijo Jiménez.