Los ayuntamientos de la  Región están enfocados en la desescalada. Por ello en Águilas se preparan sus playas, en torno a las medidas sanitarias impuestas. La alcaldesa, Mari Carmen Moreno señaló que para este fin de semana reabrirán las playas del casco urbano “para que la gente pueda pasear”. El Consistorio dotará  con materiales de protección  a empleados municipales y colegios de Águilas. En el campo de la hostelería, la regidora sostuvo que “vamos a apelar a la responsabilidad; la vigilancia es muy difícil”. Mientras que en Mar  Menor, con una severa reducción de los aforos de los locales, las terrazas se convertirán en la tabla de salvación de bares y restaurantes costeros. Los ayuntamientos permitirán que los hosteleros amplíen la ocupación de la vía pública para garantizar las distancias de seguridad y  compensar la limitación de clientes. Así lo explicó el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo “como medida extraordinaria permitiremos peatonalizar y cortar calles sin cobrarles la tasa de este año”. El calendario oficial de la desescalada permitirá que el sector “funcione desde finales de junio y salvar el verano, pero con prudencia”, indicó la alcaldesa de San Pedro, Visitación Martínez. Por su parte, el regidor de Los Alcázares, Mario Pérez, prevé ampliar la contratación de socorristas que “actúen como informadores para que los bañistas respeten las distancias de seguridad”. Este Ayuntamiento compró  termómetros para medir la temperatura de los usuarios en el polideportivo, el centro de seguridad, el consistorio y la escuela infantil. Igualmente, las concejalías preparan un manual de buenas prácticas para los comercios y los bares. Los que cumplan las medidas de seguridad recibirán un sello distintivo Mientras que en  Molina, la alcaldesa, Esther Clavero, puntualizó que “se extremarán las medidas de prevención y seguimiento con Policía Nacional y Policía Local". El comité municipal de la Covid-19 estudia el documento del Gobierno central “para adaptar el decreto a todas las actividades económicas”. Críticas El alcalde de Alcantarilla, Joaquín Buendía, criticó que “el plan de desescalada genera mucha incertidumbre y va a crear inseguridad en las administraciones locales” A su juicio, “si la vigilancia de las medidas adoptadas hasta ahora ha supuesto un esfuerzo extraordinario, la indefinición en las medidas que se proponen va a suponer una nueva carga». Enfáticamente, el  regidor de Caravaca, José Francisco García, señaló que “los Ayuntamientos estamos para echar una mano, pero no se nos ha consultado". Detalló sobre las medidas “si no se nos pide opinión es muy complicado que después se puedan aplicar, porque cada municipio tiene unas características” García recalcó que “hay mucha indignación en los comercios y bares; no se puede abrir un establecimiento para trabajar a un 30% y con los gastos al 100%”. El contexto en Yecla es de incertidumbre, su alcalde, Marcos Ortuño manifestó “no hay una norma que determine qué se va a permitir o no para las próximas fechas”.