7 de octubre 2021. Dieciocho días después de que entrara en erupción el volcán de Cumbre Vieja, arrojando lava y destruyendo todas las hectáreas, casas y construcciones a su paso para llegar al mar, expertos aseguran que entro en fase de estabilidad y de esta manera los daños serían mínimos pero piden  no bajar la guardia y mantener la máxima prudencia porque su condición es cambiante.

Esta estabilidad se percibe en el reducido avance de la lava, la cual discurre por una sola colada, por el camino marcado por la primigenia. En su punto máximo, la colada presenta una anchura de 1.250 metros.

En las últimas horas, la lava tuvo dos intentos de crecer en su camino, pero quedaron paralizados, como lo está desde hace tres días otra colada que discurrió hacia el norte cuando el cono del volcán tuvo una rotura.

Inoperativo el aeropuerto

Se pudo conocer según las autoridades del AENA, que el aeropuerto de La Palma, se encuentra paralizado por las cenizas volcánicas que se ha acumulado sobre sus pistas, anunciando que se ponen en marcha en el aeródromo los protocolos establecidos para garantizar la seguridad, pero el resto de aeropuertos de Canarias siguen operando con normalidad.

Esta situación ya se esperaba desde ayer, cuando el comité científico que asesora al Plan Especial de Protección Civil frente a Riesgos Volcánicos de Canarias (Pevolca) advirtió de que el cambio previsto en la dirección del viento podría dispersar las cenizas de la erupción de Cumbre Vieja hacia la vertiente de la isla donde está el aeropuerto y ocasionar problemas.

La situación complica las comunicaciones exteriores de la isla, pero no la deja incomunicada, ya que siguen en servicio las rutas regulares por vía marítima que operan varias veces al día las navieras Armas y Fred Olsen.