El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) en sus redes sociales,  informa por medio de un video las densas coladas de lava que discurren ladera abajo con material magmático de gran tamaño.

En las últimas 72 horas se han precipitado los acontecimientos, con desbordes y roturas parciales de los conos principal y secundario, la apertura de fisuras y la caída de “grandes avenidas” de lava que por el momento están discurriendo de forma mayoritaria por la colada primigenia, la que llegó hasta el mar formando una fajana, que ha aumentado su tamaño.

Luego de un mes son más de 900 hectáreas afectadas y 2.146 edificaciones destruidas, según los datos del satélite Copernicus. La cantidad de personas evacuadas ya supera las 7.000.

“Estamos en el momento de más actividad”, dijo el portavoz del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), David Calvo. El volcán emite más lava desde el pasado fin de semana, cuando se han abierto dos fisuras en un lateral del cono y una nueva boca.

El cono registró una nueva ruptura, lo que ha provocado más desbordamientos de lava y desprendimientos que han generado corrientes de aire.