La plataforma “No a la España insegura”, convocó para este miércoles una concentración en horas  del medio día a todas las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de todo el país, para mostrar su oposición a la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como “Ley Mordaza”.

 

Esta plataforma que agrupa a unas 40 entidades entre las que figuran organizaciones sindicales de policías nacionales, locales y guardias civiles, se constituyó el pasado 17 de noviembre, con la intención de apostar firme y decididamente mediante una unidad de acción real de los colectivos representados que permita garantizar y dar seguridad jurídica a la difícil labor policial que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

 

Más de 40 organizaciones policiales han respaldado por ahora el calendario de protestas que arranca este miércoles contra la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, a la que se suma ErNE y otras marcas de la Ertzaintza, aunque por ahora ningún sindicato representativo de los Mossos d’Esquadra.

 

Miles de policías locales de toda España acudirán a la manifestación del sábado en defensa de la “autoridad y la dignidad” de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, según un comunicado de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). 

 

Once organizaciones de la Guardia Civil, entre ellas JUCIL, la mayoritaria en el Consejo del Instituto Armado, han firmado un comunicado conjunto en el que avisan de que la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana conocida por sus detractores como Ley Mordaza abre un oscuro escenario de incertidumbres en el que sólo ganan quienes quieren derrocar el orden social establecido mediante acciones violentas.

 

El comunicado lo firman las asociaciones que obtuvieron la mayoría de vocales por la escala de oficiales y suboficiales, UO y ASES-GC, así como la propia JUCIL. Con la ausencia entre los firmantes de AUGC, el texto también es respaldado por AEGC, APC, IGC o UniónGC, entre otras organizaciones.

 

Las once asociaciones de la Guardia Civil llaman a los agentes a secundar el calendario de protestas contra la modificación de la ley que aprobó en 2015 con mayoría absoluta el PP, una reforma en la que ven componendas políticas.

 

El proceso de enmiendas para la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana ha levantado quejas entre los policías por la nueva regulación en la difusión de imágenes grabadas a los agentes durante en el ejercicio de su actividad profesional.

 

La posibilidad de celebrar manifestaciones no comunicadas también ha sido criticado, ya que entienden que merma su capacidad de preparar dispositivos de seguridad adecuados en prevención de posibles actos violentos, así como la inoperatividad que supondrá la reducción del tiempo máximo de identificación a un plazo de dos horas o la exigencia de devolverlo al punto donde fue requerido, lo que entienden que les convertiría en taxistas.