Recién licenciados abandonan el prestigioso sistema de especialización español para no ser mileuristas.

 

Sanidad negocia con ellos una mejora salarial tras perder entre un 25-35% de poder adquisitivo entre 2009 y 2022.

 

Un MIR en Alemania: «Me daba vergüenza seguir pidiendo ayuda a mis padres para llegar a fin de mes».

 

Un médico residente de primer año cobra de media 12,9 euros en un día laborable, con sueldos que rondan los mil euros.

 

En España los mires (Médicos Internos Residentes) lo tienen más difícil que en la mayoría de los países del entorno. Unos sueldos casi mileuristas (1.100-1.400 euros) les convierte en mano de obra barata.

 

FUGA DE TALENTO: LOS MÉDICOS SE VAN DE ESPAÑA PARA EVITAR SER MILEURISTAS 

 

Y son estas penosas condiciones laborales lo que anima a los mires a pedir el certificado de idoneidad cuando acaban la residencia para trabajar fuera de España, igual que otros médicos ya veteranos.

 

En el 2021, según el último informe del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), las peticiones de este certificado, requerido para colegiarse en países comunitarios y extracomunitarios, ha retomado la tendencia al alza que existía desde 2011 y que se vio interrumpida en 2020 debido a la pandemia.

 

El año pasado se expidieron 4.130 certificados, el valor histórico mas alto, y se hizo para 2.504 facultativos, de los que 395 causaron baja en sus respectivos colegios por lo que sus posibilidades de retorno son mínimas.

 

Según el CGCOM, el 73 % de los certificados son para trabajar el extranjero, un 16,3 % por trámites administrativos, un 5,4 % para proyectos de cooperación, un 3,8 % por razones académicas y un 1,5 % restante por otras razones.

 

El 43 % de los certificados expedidos corresponden a menores de 36 años y solo un 18 % es mayor de 51.

 

Los destinos predilectos siguen siendo Francia, Reino Unido, Irlanda, Suiza y Alemania y, de los países no europeos, el más solicitado es Argentina, seguido de Emiratos Árabes Unidos.

 

Según un informe del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada sobre los mires en España en el 2021, las guardias suponían una expectativa pero con el transcurrir de los años se han convertido en un «trabajo a destajo» en el que no se respetan los descansos y conlleva una importante carga física y mental.

 

El estudio parte de una hipotética guardia semanal (con frecuencia son más) lo que supone 80 horas mensuales, de las que 50 corresponden a días laborables, 17 a domingos o festivos y 13 a sábados.

 

Por hora de guardia, un residente de primer año cobra de media 12,9 euros en día laborable y 14,3 en festivos, pero la diferencia por comunidades es significativa.

 

Canarias es la que menos paga por hora en laborales (9,7 euros) seguida de Madrid (10,9), mientras que en festivo las que menos abonan son Ceuta y Melilla (12,1), La Rioja (12,8) y de nuevo Madrid (13,1), y la que más, Castilla-La Mancha (17 euros).

 

El informe recuerda que en España ser médico especialista significa recorrer un largo camino. Once y doce años de formación superior y una edad de 29 y 30 años para ejercer una especialidad, nivel de exigencia que no casa con las condiciones laborales que se ofrecen.

 

Respecto al salario mensual, el informe sitúa el sueldo medio de un mir de primer año sin guardias en 1.245 euros brutos que se quedan en 1.057 netos mientras que el de quinto percibe 1.702 brutos o un neto de 1.353 euros.

 

Estas cifras están muy lejos de otros países europeos. En Alemania los residentes de primero ganan hasta 4.600 euros mensuales y 5.700 si están en el último año.

 

LOS MIRES NO SON ESTUDIANTES SON MÉDICOS QUE HAN HECHO UNA OPOSICIÓN

 

En declaraciones a Efe, el coordinador del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada, Vicente Matas, deja claro que los mires «no son estudiantes, son médicos que han estado seis años en la Facultad y un año preparando la oposición» y, por ello, les correspondería un sueldo más elevado, ya que «sin guardias se queda en poco más de 1.000 euros».

 

Matas ha recordado que aunque tienen un contrato mixto y se están formando hacen «una inmensa labor asistencial» y en la pandemia «sin los mires, los hospitales no funcionarían».

 

Y sobre las guardias, asegura que de media realizan hasta seis y siete al mes, lo que supone más de una a la semana, «pero el precio que les pagan por estas jornadas es extremadamente bajo».

 

Matas ha lamentado que las administraciones no sean sensibles, más cuando los residentes «se han dejado la piel en la pandemia, igual que el resto de profesionales sanitarios».