La casita se encuentra ubicada en Washington, Estados Unidos (EE.UU.), cuya propietaria rechazó una millonaria oferta de venta en 2006. Desde entonces, la estructura ha sobrevivido en una de las calles más comerciales de la ciudad (Seattle), con grandes edificios que la rodean.

 

Alice Macefield, compró el inmueble en 1952, y habitaba allí junto a su hija, Edith Macefield. Sin embargo, tras la muerte de Alice, su hija heredó la vivienda.

 

Edith había decidido seguir viviendo ahí, a pesar de las construcciones en los alrededores, que poco a poco iban deshaciéndose de las casas de sus vecinos.

 

Una amistad sorprendente 

 

Después de rechazar una oferta de un millón de dólares por la estructura. Edith se hizo muy amiga de Barry Martin, el encargado de la construcción del supermercado.

 

La vivienda costó originalmente $3.750. Las constructoras del centro comercial estaban confiadas de que obtendrían todas las casas del barrio, sobre todo porque los vecinos de la familia Macefield aceptaron vender las suyas en aproximadamente unos $750.000 cada una. 

 

Jamás se imaginaron que Edith, una mujer de 84 años (en aquella época), se negaría a abandonar su propiedad.

Según Seattle Times, Edith Macefield solo tenía pocas piezas de arte en su casa, pues la mayoría de su decoración eran fotos de ella y su madre.

 

También tenía algunos souvenirs de su vida familiar, como cheques que recibió por la publicación de sus cuentos cortos, papeles de divorcio de su madre y una libreta de autógrafos de estrellas de los años 30 y 40. Indudablemente, era una casa llena de recuerdos para ella, además fue el lugar donde falleció su madr. Pero  Edith convivió tanto con Barry, que cuando murió en 2008, a sus 86 años, le dejó la casa a Martin como herencia.

 

Finalmente, Martin vendió el hogar de las Macefield cuando perdió su trabajo. Durante una entrevista con Strange Inheritance de Fox, el hombre aseguró que Edith le había otorgado su bendición para hacer la venta antes de fallecer y confesó el consejo que le dio: "Me dijo que aguantara hasta que obtuviera mi precio. La vendí por $310.000".