Los Mossos d’Esquadra de Terrassa ultiman un primer informe relacionado con el asesinato en Pakistán de las hermanas Uruj y Anisa Abbas, de 21 y 24 años, a la Fiscalía y al juzgado de guardia.

 

Proceso luego de los asesinatos 

Los Mossos de Terrassa se pusieron a trabajar de oficio el mismo lunes en cuanto supieron de fuentes abiertas, por los medios de comunicación.

El primer documento de los mossos ha incluido la declaración de dos horas y media en comisaría del padre, Muhammad Abbas. Un relato duro, frío y con numerosas contradicciones en el que el hombre ha insistido en distanciarse de sus hijas después de que éstas, ha dicho, se negaran a obedecerle para iniciar los trámites de reagrupación familiar con los maridos que las esperaban en Pakistán. “Mis hijas están muertas desde el día que se fueron de casa”, ha dicho.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

Todas las gestiones relacionadas con el crimen se centran en Terrassa, donde la familia ha ido llegando por reagrupación familiar. Una localidad de la que, según el padre, se marcharon por discrepancias sin que él supiera que había sido de sus vidas en los últimos meses.

 

Bajo engaños sobre la salud de la madre las hicieron llegar a Pakistán 

 

La declaración del padre es contradictoria con las versiones facilitadas hasta ahora por familiares de las jóvenes a los investigadores en Pakistán. La prensa local ha insistido este martes en que a las jóvenes les urdieron una trampa para forzar su viaje al Pakistán, donde las iban a obligar a reemprender los matrimonios con sus primos. Una triquiñuela para la que hicieron servir a la madre, Azra Bibi, que se encontraba de viaje allí con dos de sus hijos, Shehryar y Asfandyar, para interesarse por el tercer varón de la familia. A las jóvenes les aseguraron que la madre se había puesto muy enferma y que las reclamaba a su lado.

 

Reconstrucción de sus vidas antes del viaje a Pakistán 

 

La unidad de investigación de los Mossos de Terrassa trata de reconstruir esos últimos meses de las víctimas antes de su viaje a Pakistán. La policía ha confirmado que las dos abandonaron España por el aeropuerto de El Prat el pasado 8 de mayo. 

Ya en Pakistán fueron asesinadas a traición por varios miembros de su familia, entre ellos dos hermanos, sus maridos y un par de tíos. De hecho, este mismo martes el tío y padre de uno de los maridos, Muhammed Hanif, y el hermano mayor, Shehryar, han confesado haber estrangulado y disparado contra las chicas “por una cuestión de honor”, y han asegurado, según una fuente policial citada por Efe, que ambas habían mostrado su intención de casarse de nuevo en España.

En ese intento de reconstruir la vida de las jóvenes, los mossos tratan sobre todo de confirmar la veracidad del relato del padre para comprobar si estuvo o no al corriente del complot para engañar a sus hijas. Tienen que comprobar si realmente las dos hermanas, a las que nadie recuerda en Terrassa, no tenían relación con el padre y localizar a sus presuntas nuevas parejas y amistades. “¿Para qué viajaron sus hijas al Pakistán?” han preguntado los policías al padre. El hombre ha negado saberlo.

 

La madre se encuentra sana y con deseos de volver a España 

 

El relato del padre con sus inexactitudes y contradicciones se debe completar con la versión que en algún momento pueda ofrecer la madre. Una mujer con pasaporte español a la que este martes han tratado de localizar desde la embajada española en Pakistán para comprobar primero que estaba bien y escuchar su relato. Según unos familiares citados por la prensa del Pakistán la mujer había logrado huir de Gujrat, refugiarse con otros familiares, y había expresado su deseo de regresar cuanto antes a España.