Elon Musk ha lanzado un ultimátum a los empleados de Twitter: o crean un sistema de pago de verificación de cuentas antes del 7 de noviembre, o serán despedidos. Muchos están durmiendo en la oficina, para no perder tiempo. Comer, dormir y trabajar.

 

Malos tiempos para los empleados de Twitter, tras la compra de la compañía por parte de Elon Musk. Buena parte de ellos han sido despedidos, y los que quedan están siendo sometidos a una gran presión.

 

 

Con una deuda de Twitter a corto plazo de 1.000 millones de dólares según The Verge, Musk tiene que sacar dinero hasta de debajo de las piedras. Pero ha llegado a la compañía en mal momento, con la crisis económica provocada por la subida de precios de la energía y la inflación, que ha reducido el consumo y con ello, la actividad publicitaria.

 

Trabajadores de Twitter durmiendo en la oficina

 

Elon Musk ha perfilado cinco grandes cambios para Twitter, y la mayoría implica instaurar suscripciones de pago.

 

Ha lanzado al aire de forma caótica muchas ideas al azar, y no está claro cuáles aplicará. Ha hablado de cobrar por escribir tuits con vídeos, por enviar mensajes directos, y más. Pero la decisión ya final es subir de precio Twitter Blue de los 4,95 dólares actuales hasta 20 dólares, e incluir varias cosas. Entre ellas, la verificación de la cuenta. O bien cobrar 8 dólares al mes solo por esto.

 

La verificación de la cuenta es esa marca azul que tienen muchas cuentas de personajes importantes, para certificar que son realmente ellos.

 

Elon Musk ha lanzado a sus empleados de Twitter un ultimátum: o presentan un sistema de verificación de pago antes del 7 de noviembre, o serán despedidos. Tienen solo una semana para cumplir el trabajo.

 

Es muy poco tiempo para un sistema que exige una capa de seguridad para evitar engaños, sistemas de pago, integración en la suscripción actual, etc. Por eso mucho empleados de Twitter están durmiendo en la oficina, para no perder tiempo