Desde el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), encabezado por Fernando Simón, su actual director, proponen endurecer las restricciones durante la celebración de estas fiestas navideñas para limitar la transmisión del virus y de su nueva variante, Ómicron, desde una ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta para el tema del Covid.

 

Pero a pesar del vertiginoso aumento de los contagios en España en esta sexta ola de la pandemia, el Gobierno a través de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, por el momento está descartada esta propuesta realizada por los epidemiólogos y técnicos que trabajan en ambos órganos, quienes en su preocupación abogan por limitar con carácter general el número de participantes en las reuniones en el ámbito familiar y social en estas fiestas navideñas.

 

Según proponen, las personas con cualquier síntoma catarral o gripal, que hayan sido diagnosticadas con Covid-19 y aún están en periodo de transmisibilidad, están esperando los resultados de la prueba diagnóstica de Covid-19 y las que están en situación de cuarentena o aislamiento, no deberían asistir a ninguna reunión familiar o social.

 

Los expertos recomiendan que se deben realizar autotest de antígeno previo a las reuniones, teniendo en cuenta que un resultado positivo en estas pruebas debe ser confirmado realizando una prueba de diagnóstico de infección activa en un centro sanitario, y que un resultado negativo del test no excluye la infección. 

 

Si la situación empeorara y la alerta se elevara en un territorio al nivel 3 o al nivel 4, los técnicos aconsejan endurecer las medidas. En el nivel 3 proponen acotar las reuniones familiares a un máximo de 10 asistentes y un máximo de dos grupos de conveniencia, y limitar las cenas de empresa a un máximo de seis personas. Si el nivel de alerta llega al 4, recomienda un máximo de seis asistentes y reuniones de un grupo de convivencia estable. 

 

Un máximo de 10 personas

 

Los técnicos proponen en el tema de restaurante y hotelería, que en el interior de los establecimientos recomienda con carácter general un máximo de diez personas por mesa con una distancia mínima de 1,5 metros entre los comensales de mesas diferentes, y que se garantice una adecuada ventilación natural o mecánica, pudiendo evaluar su eficacia mediante el uso de medidores de CO2. 

 

Se reforzará el mensaje de hacer uso correcto de la mascarilla cuando no se esté comiendo ni bebiendo. 

 

En el nivel de alerta 2 se recomienda la prohibición de consumo en barra en los establecimientos de hostelería.

 

Si el nivel de alerta es el 3 aconsejan limitar al 50% el aforo máximo con una ocupación máxima de seis personas por mesa, garantizando la distancia entre mesas de al menos 1,5 metros entre las personas de diferentes mesas, y cierre de los establecimientos a las 23 horas. 

 

También aboga por reducir el aforo del ocio nocturno al 50% y el cierre de los establecimientos a la 01:00 horas. En el nivel de alerta 4 pide el cierre del uso de los espacios interiores de la hostelería y el cierre de los establecimientos de ocio nocturno.

 

Celebración navideña

 

Para la navidad el texto aboga por permitir las cabalgatas, desfiles y otros eventos navideños en lugares donde se pueda controlar el acceso, evitando aglomeraciones, garantizando siempre el cumplimiento de todas las medidas de prevención, el uso de mascarilla y distancia de seguridad interpersonal.

 

Para los comercios y centros comerciales se pide limitar al 50% el aforo y el cierre de zonas comunes no esenciales. 

 

Celebración religiosa

 

Con respecto a celebraciones religiosas como la misa del gallo, plantea que se podrán celebrar siempre que se garanticen las medidas preventivas oportunas: distanciamiento social, uso de mascarilla, ventilación adecuada y limitar el contacto físico entre personas y también con objetos de devoción. 

 

En este sentido, resalta que deberán suprimirse los objetos a besar, reducir los cánticos y mantener el uso de mascarilla y distanciamiento interpersonal.