La basura regada y acumulada en los vertederos hace de los parques y calles del centro y del Ensanche de Cartagena un escenario de abandono y decidía, propicio para el desequilibrio de una sociedad que aún enfrenta los daños de la pandemia.
Aceras, parques, calles, jardines muestran un terrible deterioro, el casco central no escapa a la acumulación de desechos, que van acompañados del mal olor.
Las aceras llevan días sin limpiar en algunas zonas, mientras el calor aumenta el mal olor de los orines de los perros y la basura desborda las papeleras.
La basura acumulada en calles, plazas, parques y jardines del Ensanche y del casco histórico de Cartagena sigue provocando molestias entre los vecinos, además deteriorando la imagen de Cartagena e incluso comprometiendo la higiene pública.
El ayuntamiento no es capaz de controlar la recolección de basura
La comunidad está de acuerdo en que la problemática de los desechos es uno de los principales problemas que el Ayuntamiento se muestra incapaz de resolver, ya que ni las continuas protestas de asociaciones y grupos políticas son suficientes para que se logre un abordaje efectivo a la situación.
Cartageneros pagan 36 millones de euros al año ¿A dónde va el dinero?
A pesar de que la limpieza urbana y la recogida de basuras (y su tratamiento) cuestan a los cartageneros 36 millones de euros al año, dentro del contrato más caro del Consistorio, los resultados no son visibles para vecinos y turistas.
Parques, avenidas y zonas verdes son vertederos al aire libre
La ineficiencia queda demostrada en el estado frecuente de Los Juncos y de otros parques, como los de la Avenida de Murcia y el San Ginés de la Jara, revela que las deficiencias en la limpieza y el vaciado de las papeleras, que según fuentes municipales remite a problemas en el reparto de tareas entre el servicio de Parques y Jardines y la concesionaria Actúa-Acciona.
Acción de los vecinos ante la problemática de la basura
Es evidente que desde el ayuntamiento hay ineficiencia y falta de compromiso para solventar con rapidez la situación, pero también hay una notable falta de civismo de algunos ciudadanos que lanzan residuos en zonas transitadas por niños y mayores.
Cada día los vecinos soportaban aún la acumulación de botellas, botes, plásticos y otros desechos en el entorno de Los Juncos, en especial en la calle Alfonso X El Sabio. También en esta vía, a la altura del cuartel de la Guardia Civil y en la confluencia con Carmen Conde, eran notables los efectos de la porquería pendiente de barrer y de fregar.
Los planes de choque y los baldeos puntuales se quedan cortos para atajar el retraso en mantener la vía pública en condiciones.
A las quejas habituales por el estado de la calle Ramón y Cajal en varios tramos se suma el retraso de varias semanas en la limpieza del pavimento y la retirada de vegetación en la calle Muralla del Mar. El calor también incrementa las molestias por los orines de los perros. Y en el listado de tareas pendientes no falta el adecentar áreas tomadas por la maleza en barrios como San Ginés, Cuatro Santos y San Antón.
Autoridades municipales y responsable siguen haciendo promesas.
Fuentes municipales indicaron que el Ensanche fue objeto de un plan de choque en marzo, en especial para desbrozarlo de malas hierbas. Y recordaron que la limpieza habitual programa por Lhicarsa, la empresa formada por FCC y el Ayuntamiento, es reforzada con baldeos puntuales. A finales de abril, el gobierno local prometió a la Federación vecinal mejorar la comunicación para atender las peticiones.

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